¡Espera! No tires la toalla todavía.

La primera cuestión que me parece oportuno recordar es la obsesión que vivimos por la obtención de resultados. Hasta tal punto que todo carece de sentido si no alcanza los resultados estimados o establecidos en un primer momento.

Vivimos en un mundo, apoyado por el modelo educativo y la cultura empresarial y de los negocios, totalmente resultadista.

Todo por los resultados. Sin resultados nada tiene sentido.

Te has parado a pensar alguna vez, ¿ Quién ha dicho esto? ¿ Por qué estás aceptando esta creencia sin plantearte hasta que punto esta alineada con tus valores y con tu felicidad profesional o personal?

Sin duda alguna, todos aquellos proyectos y acciones que emprendemos buscan conseguir metas, alcanzar sueños, ganar dinero. Pero, ¿ Han de ser esos los únicos resultados valiosos de tus acciones?

La esclavitud de vivir para el resultado

Vamos a poner un ejemplo sencillo. Imagínate que deseas montar tu propio negocio, y que te pones a ello. En tu planificación de acciones te pones una serie de objetivos que tienes que alcanzar para obtener una serie de ingresos y considerar que el negocio valga la pena.

Con un pensamiento de este tipo, ya has establecido tu primera cadena, ¿Por qué?

Inmediatamente, ¿ que sensación se produce en tu universo? Pues la de la carencia. No tengo eso que quiero conseguir, y desde la carencia empiezas a actuar. La sensación de carencia no es un buen lugar para comenzar.

Ya se que me dirás que es necesario ponerse unos objetivo para caminar y esforzarse. En mi opinión, otra creencia heredada.

¿Qué va a ocurrir si los días pasan, tu trabajas y esos resultados que te has puesto como objetivo, no llegan? ¿Como te vas a sentir? ¿Qué ideas van a comenzar a rondar tu cabeza?

Pues llega el desierto, la soledad del que piensa que su planteamiento está equivocado, las ganas de pivotar y variar la estrategia ( unos de los principales problemas con los nuevos proyectos es que en ocasiones se pivota excesivamente pronto, y en muchas ocasiones por poner el foco en los resultados).

A su vez puede que comiencen a llegar ideas que minen tu autoimagen y autoestima profesional, o ganas de arrojar la toalla.¿ Como quieres sentirte en tu trabajo?
Y si alcanzas tu resultados….

Pero lo más curioso es que este planteamiento resultadista tampoco es potenciador cuando los resultados que te has establecido llegan. ¿Por qué?

Pues lo que puede pasar es que te lleves un chute potente de satisfacción y endorfinas, pero a continuación.¿Y ahora que?

En muchas ocasiones alcanzar determinados resultados se convierte en un techo de cristal invisible y subconsciente que nos impide abordar nuevas maneras de hacer y de pensar, nuevos proyectos y generar crecimiento en nuestros negocios.

Ya he alcanzado mis resultados, luego un 10% mas, y otro 5%….Así comienzas a correr por la rueda del hámster…sin darte cuenta que a pesar de conseguir tus resultados te estas limitando por poner el foco exclusivamente en ellos como termómetro de tu actividad.
Otra forma de pensar.

Como sabéis mi marca se llama RR Mindset y Coaching para Profesionales. La alusión al Mindset está directamente relacionada con los trabajos de Carlol S. Dweck, sobre la mentalidad fija y la mentalidad de crecimiento.

En esta teoría ella habla de una manera de vivir que a mi me encanta.

Vivir en el “todavía no”. Para mi es un mantra y una filosofía de vida.

Basada en esa filosofía, te expongo cual es mi receta para que puedas abordar tu día a día profesional y seas capaz de no desfallecer y disfrutar del camino.
El foco en el sistema de trabajo.

Establece tu atención y enfoque en tu sistema de trabajo. No pongas tus objetivos en lo que tienes que conseguir, sino en lo que tienes que hacer. Tus acciones son tu razón de ser.

Deja de pensar en captar tus clientes, en vender tus productos, es el momento de pensar en que vas a hacer hoy. Con quien vas a hablar, a quien vas a llamar y que nuevos activos e ideas vas a poner en marcha. Sin parar, cada día acciones, cada día sistema de trabajo, cada día rutinas y hábitos.

Ese es el secreto, y la esencia de aquellos que desarrollan de forma plena sus trabajos y sus proyectos.

Apoyado en esa creencia, mucho mas potenciadora que la resultadista, estas en condiciones para afrontar todos las dificultades y retos que se te ponen por delante. Y desde el foco en el cada día una acción, te puedes apoyar en la filosofía del “todavía no”.

Se que cada día doy pasos, que cada día alcanzo microéxitos, que cada día estoy mas conectado con mi trabajo y mi negocio.

La consecuencia, dejas de actuar desde la carencia y comienzas a actuar desde la abundancia, todos los días desarrollas acciones, todos los días conoces personas interesantes, todos los días pasan cosas. y comienzas a disfrutar del camino, y comienzas a conectar con lo que haces y tus aprendizajes son mas intensos, y lo que te llevas es infinitamente más valioso, pase lo que pase. Ya no importa el resultado económico como razón de ser, importa todo tu aprendizaje, toda tu vivencia.

Además, ¿sabes una cosa? Es el mejor camino de alcanzar resultados excelentes y crecimiento a muchos niveles.

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